ABDOMEN HINCHADO

El abdomen hinchado es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la práctica clínica.

¿Qué significa tener el abdomen hinchado?

El término abdomen hinchado hace referencia a una sensación de aumento de volumen abdominal, que puede o no ir acompañada de una distensión visible y medible.

Desde el punto de vista clínico, conviene diferenciar:
Hinchazón abdominal: percepción subjetiva de plenitud, presión o “barriga llena”.
Distensión abdominal: aumento real del perímetro abdominal, observable externamente.
Ambas pueden coexistir, pero no siempre aparecen juntas.

Frecuencia de la hinchazón abdominal en la población

El abdomen hinchado es un síntoma muy frecuente en la población general:
Entre un 15 y un 30 % de los adultos refieren hinchazón abdominal recurrente.
Es más común en mujeres que en hombres.
Hasta un 70–90 % de las personas con síndrome de intestino irritable lo presentan de forma habitual.
Muchas personas lo experimentan a diario o varias veces por semana, especialmente al final del día.
A pesar de ello, una parte significativa de los pacientes no consulta o lo normaliza durante años.

Principales causas de hinchazón abdominal

El abdomen hinchado no tiene una única causa. En la mayoría de los casos es el resultado de varios factores que se combinan.

1) Acumulación de contenido intestinal: gas, líquido y heces

Gas: puede aumentar por fermentación (carbohidratos mal absorbidos), por aerofagia o por enlentecimiento del tránsito.
Líquido intraluminal: determinados carbohidratos “arrastran” agua hacia el intestino por efecto osmótico; esto puede distender incluso más que el gas.
Heces: en estreñimiento, la retención fecal incrementa el volumen dentro del colon y favorece distensión.
Estos mecanismos se describen de forma integrada en revisiones clínicas sobre hinchazón/distensión

2) Hipersensibilidad visceral
No siempre se necesita una gran distensión para notar el abdomen “hinchado”. Si existe hipersensibilidad visceral, volúmenes relativamente normales de gas o comida se perciben como molestos, con sensación intensa de plenitud o presión abdominal.

3) Fermentación por microbiota e intolerancias a carbohidratos
Ciertos alimentos (especialmente carbohidratos fermentables) pueden aumentar fermentación, gas y agua intraluminal. Esto explica por qué algunas personas empeoran tras comidas concretas, incluso si son “saludables” (p. ej., legumbres, ciertas frutas o edulcorantes).

4) Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) como desencadenante en algunos casos
Cuando hay sobrecrecimiento en intestino delgado, puede haber fermentación precoz tras la ingesta y síntomas como hinchazón, flatulencia, diarrea o estreñimiento (según el perfil). No es la causa de toda hinchazón, pero forma parte del diagnóstico diferencial cuando la clínica lo sugiere; la guía clínica publicada en The American Journal of Gastroenterology en 2020 nombra la la distensión  e hinchazón abdominal como síntomas del SIBO.

En conjunto, la hinchazón abdominal no suele deberse a una única causa, sino a la combinación de varios factores que pueden coexistir en la misma persona. Por este motivo, el abordaje eficaz no pasa por aplicar soluciones genéricas, sino por identificar qué mecanismos predominan en cada caso. Entender por qué se produce la distensión es el primer paso para poder tratarla de forma adecuada y evitar que se convierta en un problema crónico.

Dra Ubiñana: Medicina Personalizada integrativa, funcional para optimizar la salud, promover el antienvejecimiento, reducir la inflamación, fortalecer el sistema digestivo, microbiota y gestionar la ansiedad y estrés.

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Dra Ubiñana
Dra Ubiñanahttps://medicoantienvejecimiento.com/
La Dra. Ubiñana es licenciada en medicina y cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona y formada en neuropsiquiatría y neuropsicología en el Hospital San Juan de Dios. Ha profundizado en el conocimiento de la biología molecular, genética y bioquímica para comprender mejor el orígen de los sintomas. Percibe los síntomas como alarmas del cuerpo que reflejan que hay un desequilibrio en el organismo. Sostiene que los problemas de salud se solucionan tratando el cuerpo como una unidad que ha perdido el equilibrio entre sus células y su microbiota, y que para devolver la salud es necesario una medicina funcional integrativa que no busque silenciar síntomas sino recobrar el equilibrio. Realizó un curso de medicina integrativa en The Institute for Functional Medicine, un máster en Microbiota, Probióticos y Prebióticos en la Universidad Europea de Madrid–CSIC y un máster en Antienvejecimiento y Longevidad en la Universidad de Barcelona. Además contaba con un máster de Neuropsicología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y un máster de Neuropsiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona. Los avances en genética y en ómica, así como en el mundo de la microbiota de los últimos años, han sido tan importantes que no se pueden ignorar y seguir practicando la medicina como antes; en el cuerpo todas las células y toda la microbiota están en permanente comunicación y no se pueden tratar como partes independientes: forman un Holobionte.