¿Debemos preocuparnos si en nuestra analítica de control sale el colesterol alto?
La respuesta es que una cifra de colesterol alta no tiene por qué indicar riesgo.
Es habitual ver en nuestras analíticas la cifra de colesterol total en negrita o marcada con un asterisco indicándonos que está demasiado alta. También es frecuente que el médico nos comente que debemos bajar esos niveles; en algunos casos nos recomendarán un cambio de dieta y en otros no recetarán las famosas estatinas para reducir el colesterol. A veces también recomiendan tomar levadura de arroz rojo.
¿Por qué es malo tener el colesterol “alto”?
En muchos documentos se puede encontrar que el colesterol alto conlleva riesgo cardiovascular, es decir, que tener cifras altas de colesterol hace que tengamos más riesgo de tener infartos de corazón o accidentes cerebrovasculares, debido a las placas de ateroma (la famosa Arteriosclerosis).
¿El colesterol alto es la causa de arteriosclerosis o enfermedad cardiovascular?
Parece que no existe una clara asociación entre cifras elevadas de colesterol total y aterosclerosis ni enfermedad cardiovascular «LDL-C does not cause cardiovascular disease: a comprehensive review of the current literature.» Expert Review of Clinical Pharmacology, 2018; aunque algunas publicaciones apuntan lo contrario.
Un estudio publicado en 2013 en el que se siguió a más de 118160 personas durante 8 años estudió la relación entre causa de muerte y niveles de colesterol; concluyó que la mortalidad fue menor en las personas con niveles de colesterol por encima de los recomendados (190 mg/dL).
En 2024, la revista BMC Cardiovascular Disorders publicó un estudio en el que concluía que la cantidad de colesterol LDL oxidado no tenía valor predictivo sobre la incidencia de enfermedad cardiovascular ni sobre la mortalidad «The association between inflammation, arterial stiffness, oxidized LDL and cardiovascular disease in Finnish men with metabolic syndrome – a 15-year follow-up study»
Por otro lado, la revista Frontiers publicaba en 2021 que el colesterol LDL oxidado tenía propiedades tanto proinflamatorias como antiinflamatorias. «Overview of OxLDL and Its Impact on Cardiovascular Health: Focus on Atherosclerosis»
¿Por qué insisten en que bajemos nuestro colesterol?
El colesterol es un lípido imprescindible para la vida: forma parte de las membranas celulares; es el precursor de las sales biliares (necesarias para la digestión de las grasas) y es el precursor de las hormonas esteroideas (cortisol, estrógenos, testosterona, aldosterona, vitamina D y otras)
El colesterol no es dañino.
¿Por qué es tan frecuente que se pauten fármacos o productos para bajar el colesterol si es una molécula tan importante para nuestro cuerpo?
Todo empezó con la hipótesis que Ancel Keys (fisiólogo y nutricionista estadounidense) propuso en 1953 en la que asumía que niveles altos de colesterol aumentaban la aterosclerosis contribuyendo a la enfermedad cardíaca.
La idea de que el colesterol es el principal responsable de las enfermedades cardíacas es errónea. La hipótesis de Keys no tiene evidencia, es decir que muchos estudios y análisis realizados en poblaciones no han encontrado una conexión clara entre niveles de colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. A pesar de eso, sigue muy vigente la causalidad entre colesterol alto y enfermedad cardiovascular. “The Lipid–Heart Hypothesis and the Keys Equation Defined the Dietary Guidelines but Ignored the Impact of Trans-Fat and High Linoleic Acid Consumption” Nutrients, 2024
¿Estatinas ?
Las estatatinas (Atorvastatina, Rosuvastatina, Simvastatina, Pravastatina, Lovastatina, Fluvastatina, Pitavastatina) son fármacos que bloquean la síntesis de colesterol disminuyendo por lo tanto la síntesis de hormonas esteroideas y de sales biliares; también disminuyen la síntesis de CoQ10 (sustancia imprescindible para el buen funcionamiento de las mitocondrias y cuya suplementación ha demostrado mejorar la salud cardiovascular). Por lo tanto, la toma de estatinas va a conllevar consecuencias muy importantes para nuestro equilibrio y salud; deben ser administradas cuando los niveles de colesterol son realmente tan altos como para poner en riego la salud del paciente y deben ser recetados el tiempo mínimo necesario.
Se debería valorar muy bien la relación riesgo-beneficio de las estatinas en cada paciente debido al importante potencial dañino que comportan. Uno de los problemas más habituales que conlleva la toma de estatinas es el daño muscular.
Un estudio examinó microscopicamente biopsias de músculo de pacientes que estaban siendo tratados con estatinas Estos pacientes presentaban síntomas musculares, como dolor o debilidad, pero sus niveles de creatina quinasa (CK) eran normales. La creatina quinasa es una enzima que suele estar elevada en casos de daño muscular.
A pesar de que los niveles de CK estaban normales, los exámenes microscópicos mostraron signos de miopatía, que es una condición que afecta el tejido muscular. Esto implica que los pacientes pueden experimentar problemas musculares relacionados con las estatinas, incluso si las pruebas estándar no indican daño muscular. Este hallazgo subraya la importancia de evaluar los síntomas musculares de forma integral en pacientes que toman estatinas, ya que podrían tener problemas en los músculos que no son evidentes a través de las pruebas habituales. “Statin-associated myopathy with normal creatine kinase levels.” Ann Intern Med., 2002
¿Levadura de arroz rojo?
La levadura de arroz rojo se recomienda muchas veces para bajar el colesterol en vez de recetar los fármacos estatinas, seguramente porque al ser un producto natural se cree que es menos agresivo.
Este fermento de arroz rojo contiene unas moléculas llamada monacolinas, siendo la principal la monacolina K (MK), que en realidad es la misma molécula que la lovastatina (el primer medicamento de la clase de las estatinas que estuvo disponible en el mercado). Así pues, al recomendar levadura de arroz rojo se está emplenado la misma molécula que la lovastatina, con el inconveniente de que se desconoce la dosis de monacolina K (MK) que el paciente está ingiriendo ( ya que cada fermentado puede contener cantidades diferentes) y con los mismos efectos indeseados de las estatinas.
Como siempre es una cuestión de equilibrio
Centrarse solo en los niveles de colesterol para valorar el riesgo cardiovascular es reducir demasiado la complejidad del cuerpo humano.
Muchos son los factores que incrementan el riesgo cardiovascular, entre los más importantes: estrés o ansiedad, dieta, sedentarismo, hipertensión arterial, hábitos tóxicos como alcohol y tabaco…. Todo factores que conllevan inflamación sistémica crónica.
Como resumen: no es tanto el nivel de colesterol sino el estilo de vida y la capacidad del cuerpo para restaurar el equilibrio lo que conlleva riesgo de enfermedad cardiovascular.