El Eje microbiota-intestino-cerebro

El Eje microbiota-intestino-cerebro es el sistema de comunicación existente entre la microbiota intestinal, el intestino (enterocitos, células inmunes, células del sistema nervioso entérico y axones del sistema nervioso autónomo) y el sistema nervioso central. Es una comunicación bidireccional y triangulada entre los tres componentes en la que cada componente se relaciona con los otros dos. Cabe remarcar el papel del sistema inmune ubicado en su mayor parte en el intestino. 

Comunicación entre células

Consiste, por un lado, en una interacción entre células adyacentes. 

Por otro lado, consiste en una comunicación entre células distantes. Es una comunicación indirecta a través de hormonas, neurotransmisores, citoquinas, factores de crecimiento y metabolitos bacterianos que viajan por la circulación (sanguínea y linfática) llegando a diferentes partes del organismo y por los nervios (mediante las sinapsis entre el sistema nervioso entérico y el sistema nervioso autónomo y de este al sistema nervioso central) (Carabotti et al., 2015). 

Sustancias de comunicación

Se ha evidenciado que los distintos tipos celulares que participan en este eje (nerviosas, inmunes, epiteliales y endocrinas) son capaces de liberar sustancias que en principio no se les atribuía y que tienen receptores para esas sustancias. Es decir, las células nerviosas pueden liberar hormonas y citoquinas a la vez que tiene receptores para ello; las células inmunes pueden liberar hormonas y neurotransmisores a la vez que tienen receptores para ello; y las células endocrinas pueden liberar, además de hormonas, neurotransmisores y citoquinas a la vez que tiene receptores para ello (Jacobson et al., 2021). 

Las investigaciones con ratones libre de gérmenes han mostrado que el Eje microbiota-intestino-cerebro participa en el desarrollo del sistema inmune y del sistema nervioso central.

El eje y el envejecimiento

Además, existe evidencia de que el eje microbiota-intestino-cerebro está implicado en el envejecimiento saludable.

El envejecimiento saludable está estrechamente ligado al equilibrio de la microbiota intestinal debido a la existencia del eje intestino-microbiota-cerebro. Las situaciones de disbiosis intestinal causan inflamación sistémica que a nivel encefálico representa neuroinflamación que puede conllevar neurodegeneración manifestada entre otros síntomas como alteraciones del comportamiento, demencia, alteraciones motoras, alteraciones del sueño, ansiedad y depresión; a nivel músculoesuqelético pueden causar sarcopenia, osteoartritis, fibromialgia, fatiga; a nivel del oído interno puede causar pérdida de audición. Todo manifestaciones que van apareciendo con la edad.

Blog Médico Antienvejecimiento de la Dra Ubiñana

Suscríbete a nuestra Newsletter

Loading
Dra Ubiñana
Dra Ubiñanahttps://medicoantienvejecimiento.com/
La Dra. Ubiñana es licenciada en medicina y cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona y formada en neuropsiquiatría y neuropsicología en el Hospital San Juan de Dios. Ha profundizado en el conocimiento de la biología molecular, genética y bioquímica para comprender mejor el orígen de los sintomas. Percibe los síntomas como alarmas del cuerpo que reflejan que hay un desequilibrio en el organismo. Sostiene que los problemas de salud se solucionan tratando el cuerpo como una unidad que ha perdido el equilibrio entre sus células y su microbiota, y que para devolver la salud es necesario una medicina funcional integrativa que no busque silenciar síntomas sino recobrar el equilibrio. Realizó un curso de medicina integrativa en The Institute for Functional Medicine, un máster en Microbiota, Probióticos y Prebióticos en la Universidad Europea de Madrid–CSIC y un máster en Antienvejecimiento y Longevidad en la Universidad de Barcelona. Además contaba con un máster de Neuropsicología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y un máster de Neuropsiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona. Los avances en genética y en ómica, así como en el mundo de la microbiota de los últimos años, han sido tan importantes que no se pueden ignorar y seguir practicando la medicina como antes; en el cuerpo todas las células y toda la microbiota están en permanente comunicación y no se pueden tratar como partes independientes: forman un Holobionte.
× Dra Ubiñana