La microbiota se puede considerar un tejido más de nuestro cuerpo porque está presente en diferentes órganos y desempeña funciones concretas. Está formada por una variedad de microorganismos (virus, arqueas, bacterias, protozoos, hongos y artrópodos).
El Holobionte
El conjunto de nuestro cuerpo más toda nuestra microbiota forma un holobionte.
Algunos de los microorganismos que viven en nuestro cuerpo lo hacen de forma estable colonizando un determinado lugar; otros son transitorios.
Se estima que coexisten más de 2776 especies diferentes divididas en 11 filos. El 90% del total pertenecen a los filos proteobacterias, firmicutes, bacteroidetes y actinobacterias (The contribution of culturomics to the repertoire of isolated human bacterial and archaeal species, Microbiome, 2018)
Por qué es importante la microbiota
Afecta a muchas funciones vitales del cuerpo humano. Contribuye a la regulación del sistema inmunológico, el desarrollo del sistema nervioso, la digestión de los alimentos, la producción de vitaminas como B12 y K, la metabolización de materiales xenobióticos y muchas otras tareas. Por este motivo, se podría considerar a la microbiota como un tejido presente en diferentes órganos.
Además, la microbiota afecta los niveles de secreción de zonulina por las células del epitelio intestinal.
En condiciones de homeostasis, la microbiota genera una liberación de citoquinas que comporta un tono inflamatorio saludable regulador de las poblaciones de microorganismos, es decir, se autorregula (Gut Microbiota: A Perspective for Psychiatrists. Neuropsychobiology,2020). Cuando falta el equilibrio homeostático y se pierde la regulación, crecen poblaciones de patobiontes capaces de causar malestar y enfermedad.
Cuántas bacterias tiene la microbiota
Está compuesta por tantas células como células humanas tiene el cuerpo, de modo más preciso la relación bacterias/células humanas es de 1,3:1 (Are We Really Vastly Outnumbered? Revisiting the Ratio of Bacterial to Host Cells in Humans. Cell, 2016). Estas bacterias aportan el 99% de los genes de nuestro cuerpo (A human gut microbial gene catalogue established by metagenomic sequencing, Nature, 2010). Pero, mientras nuestro genoma es relativamente estable, el genoma bacteriano es dinámico y cambiante en función de estímulos externos como la dieta, el ejercicio, el estrés, la medicación, etc. ( Strains, functions and dynamics in the expanded Human Microbiome Project. Nature, 2017)
La biodiversidad de la microbiota
Muchos factores afectan la biodiversidad de la microbiota. La dieta, los medicamentos, incluidos los antibióticos, las relaciones con el medio ambiente, el embarazo y la edad. (Interaction of the microbiota with the human body in health and diseases, Bioscience of microbiota, food and health, 2020).
La revista Cell en 2014 publicó un trabajo de Goodrich et al. (Human genetics shape the gut microbiome, Cell, 2014) que concluía que la genética de un individuo influye la composición de su microbiota.
Por otra parte, la revista Life divulgó en 2022 la revisión (Environmental and Human Microbiome for Health, Life, 2022) que realizó Panthee et al. en la que se ponía de manifiesto que el entorno de un individuo modula su microbiota. También, una revisión de 2022 realizada por Mousavi et al. ( A systematic review of recent evidence and possible biological mechanisms. The Science of the total environment, 2022) sugiere relación entre exposición a contaminantes ambientales y la diversidad y composición de la microbiota.